Del alma de las personas, al corazón de las marcas

En una era donde el poder del consumidor y sus exigencias han crecido de manera considerable, las marcas tienen hoy en día mayor reto que nunca a la hora de lograr conectar con las personas. A raíz de la aparición de los medios digitales, la pirámide de confianza se ha invertido y la relación entre las personas y las marcas ha perdido mucha credibilidad. En este panorama, las marcas deben reforzar su valor y sus relaciones con los consumidores para que realmente éstos vean la marca como algo insustituible en su escala de valores.

Frente a una deshumanización de la sociedad hace falta volver a una humanización activa. Y frente a una deshumanización de las marcas, hace falta volver a una humanización corporativa.

Igual que la sociedad necesita líderes que propicien el progreso, la sociedad también necesita de marcas que promuevan el cambio, marcando el camino al andar.

Bienvenidos a la era de las marcas humanas.