La mejor herramienta de la publicidad: el anzuelo

Un anzuelo es una afirmación o un objeto utilizado específicamente para llamar la atención. Los anzuelos cuelgan delante de nuestras narices a todas horas del día y de la noche mientras miras la televisión, oyes la radio, las revistas y miras las vallas publicitarias del exterior. Los periódicos no se salvan, utilizan siempre anzuelos. Son los llamados titulares. Incluso los libros utilizan anzuelos. Los títulos de los capítulos de un libro son una serie de anzuelos que atraen y fascinan al lector.

Busca tu anzuelo

Para poder encontrar el anzuelo de cualquier mensaje de 30 segundos, contesta a la siguiente pregunta:

  • ¿Cuál es la parte más insólita/interesante/emocionante/dramática/divertida de tu tema?
  • ¿Puedes reducirla a una frase?

Esa frase se ha convertido en tu anzuelo. La última fase consiste en determinar si el anzuelo es más útil como afirmación o como pregunta. A ser posible, yo prefiero una pregunta, ya que a mi parecer atrae más al lector y llama más la atención. ¿Cuál de estos anzuelos atraería más tu atención?

La comunicación como clave del éxito”

“¿Es la comunicación la clave del éxito?”

“Todos los buenos dirigentes tienen una habilidad clave en común”

“¿Qué habilidad clave tienen en común todos los buenos dirigentes?”

 

La segunda, ¿verdad? Por eso yo prefiero las preguntas, ya lo habréis visto en la mayoría de posts del blog.

El humor como anzuelo

El propósito de un anzuelo es el de llamar la atención, siempre tiene que despertar interés. Por tanto, si es aburrido, no cumple su función, y allí es cuando aparece el humor.

El humor, debidamente utilizado, es un arma poderosísima y un anzuelo extraordinario. Los mejores anzuelos son las anécdotas o experiencias personales, aunque si cuentas algún chiste relacionado con el tema también puede atraer la atención. El humor mejora el anzuelo y también el mensaje de 30 segundos que lo acompaña.

El tema

Siempre es bueno recordar las tres ces de la comunicación:

-Cáptalos

-Consérvalos

-Convéncelos

Lo primero que hace un buen abogado antes de dirigirse a un jurado es preparar su argumentación. Sabe que tiene que despertar la atención del juez y del jurado. De ahí la necesidad del anzuelo. Sabe, asimismo, que tiene que terminar con un veredicto a favor de su cliente. Todo lo que haya en medio es el tema de su argumentación. El tema de su mensaje de 30 segundos tiene que explicar, reforzar y demostrar el argumento que desea exponer. Para ello, el tema tiene que contener, parcial o totalmente, la famosa fórmula: qué, quién dónde, cuándo, por qué y cómo.

El tema explica y refuerza tu objetivo. Por eso hay que conocerse bien el tema y presentarlo con la mayor concisión y eficacia posible. ¿Acaso no acaban mejor los artículos que acaban con una buena pregunta que refuerce el tema?