Historia y Origen de la Personalidad

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El estudio de la psicología de la personalidad es un ámbito sin duda fascinante. Lejos de querer ahondar en las diferentes personalidades y en cómo el entendimiento de la personalidad te ayuda a conocerte, a conocer, y a establecer mejores relaciones con los demás (que podéis ver aquí), en este post intentaremos analizar los orígenes y concepciones de la personalidad para conocer una breve evolución.

La palabra personalidad procede de la palabra latina persona, que a su vez tiene su origen en las palabras griegas prósopsis, prósôpon (máscara, en castellano) y peri sôma (Polaino-Lorente, 2003:16). Éstas se relacionan con el teatro y tienen que ver con las descripciones de los personajes, tanto del aspecto físico como de los rasgos de personalidad, que incluyen conductas, pensamientos y sentimientos. Persona era, pues, sinónimo de personaje, y se designaba con ello la máscara o carátula que empleaban los actores en las representaciones teatrales para amplificar el volumen de su voz (Polaino-Lorente, 2003:16).

El estudio de la personalidad propiamente dicho empezó en el siglo XX. En las dos primeras décadas los psicólogos desarrollaron "tests mentales" para resolver problemas prácticos urgentes. No obstante el estudio de la personalidad no se formalizó hasta finales de la década de los 30 con el trabajo de Allport y su definición como “la organización dinámica en el individuo de aquellos sistemas psicofísicos (patrones característicos de conducta, pensamientos y sentimientos) que determinan su peculiar ajuste al entorno” (Allport, 1966). En esta definición integra lo físico y lo psíquico, organiza la personalidad en un sistema, la persona es un agente activo y único y se adapta a la situación.

En las décadas de los 30 y los 40 influyeron las guerras mundiales; asociándose mucho esta etapa al desarrollo de tests estandarizados, donde Rogers y Frankl tuvieron gran implicación, cada uno en sus ramas (Mars, 2000). En la década de los 50 y los 60, los trabajos de Skinner sobre las condiciones del entorno como factores de influencia en el comportamiento humano y el desarrollo de la psicología social experimental cobraron gran importancia (Mars, 2000).

En las décadas de los 70 y 80 la psicología de la personalidad había perdido su objetivo principal (estudio del individuo en su totalidad) al proliferar la investigación de constructos aislados (Bandura, 1989). Pero poco a poco, la disciplina se fortaleció retomando las relaciones entre cognición, afecto y conducta; entre variables biológicas y culturales; entre variables de personalidad y campos aplicados; y vuelve al estudio del Yo (Mars, 2000), tal y como lo comprendió Freud en su momento. A partir de los 90 se produce una gran dispersión en su estudio, inabarcable para el objetivo de este trabajo, por lo que nos centraremos principalmente en las teorías comprendidas en el periodo de 1900 a 1990.