Reflexiones

El Camino de la Vida

El Camino de la Vida

La vida es un juego de palabras. Un juego de ilusiones, de sueños y de misiones. Todo se basa en las elecciones que tomamos. En las oportunidades. En las causalidades.

Somos lo que somos porque hacemos lo que hacemos. Somos lo que somos porque decidimos lo que queremos ser. Todo se resume a un juego: hacer o no hacer. Ser o no ser. Vivir o no vivir. Pero, ¿qué es vivir? ¿Es soñar? ¿Es disfrutar? ¿Es tener la libertad de decidir tu propio destino? ¿De decidir tu propio futuro? Vivir es elegir. La vida es elección. Solo nosotros podemos elegir qué vida queremos llevar. Solo nosotros tenemos en nuestras manos el futuro de nuestras acciones. Solo nuestras acciones determinarán lo que somos. Todo tu comportamiento dependerá de lo que hayas vivido y de la manera en qué lo hayas vivido.

La naturaleza de los genios: en busca de la excelencia

La naturaleza de los genios: en busca de la excelencia

En la película Hacia Rutas Salvajes vemos un claro ejemplo de la frecuente divergencia entre lo que "estrictamente tenemos marcado por la sociedad" y lo que queremos realmente hacer con nuestra vida. En ella, el protagonista –de clase alta y con un nivel de estudios sobresaliente– decide aventurarse hacia lo salvaje, huyendo de una vida marcada por las necesidades autoimpuestas y en busca de una verdad natural. Eso puede incitar a reflexionar: ¿Escuchamos la llamada a la conformidad o la llamada a la aventura?

Todos nos enfrentamos a una decisión fundamental en nuestras vidas: ¿elegimos el camino marcado por la sociedad del "ahora se debería hacer" o elegimos nuestro propio camino hacia la vida que creemos que debemos vivir, al margen de los estándares sociales? 

Cree en tus sueños: crea tus sueños

Cree en tus sueños: crea tus sueños

Los seres humanos somos soñadores por naturaleza. Seres que continuamente soñamos despiertos. Que nos imaginamos cosas maravillosas mientras vamos camino del trabajo. Nos gusta sentir experiencias memorables, emociones que nos marquen y sentirnos grandes. Sentirnos muy grandes. Todo el mundo quiere ser grande pero no todo el mundo está dispuesto a hacer el sacrificio que eso realmente conlleva. Paul Arden establece lo que se podría calificar como un baremo del deseo: “¿En tu vida, cómo quieres ser?